martes, 9 de septiembre de 2008

Figurones paniaguados.

El movimiento de fuelle del PP lleva cuatro años con la misma música y ritmo. Otra vez la criada mendaz Rajoy al servicio de ZP, al caso arrastrada a sus pies, vuelve a mostrarse “enérgico”; o sea, que se enfada de vez en cuando, que no está dispuesto a permanecer mudo pero que tampoco tiene nada que decir; es el conocido truco por los españoles que practica nuestra CASTA POLITICA NACIONAL

D. Mariano supone una pesada repetición de la jugada que mejor conoce, la de: “no me ha dicho nada” o “no me he enterado de nada” o “está en un error y lo hace mal”. Lo más lejos que llega el florero de Galicia es a poner cara de búho y a soltar un par de conjuros o cuajar un rictus de preocupación. Entraba en el Palacio de su presidente tan fotográfico como inútil resultaba su visita y chusca su retirada. En definitiva se ve obligado a enfatizar que ZP “miente” o que sigue estando en el “error” y ese umbral de opositor no lo traspasa nunca y jamás lo traspasará.

¿Cuales son las funciones de un partido de oposición?, muchas pero hay una que no existe en ningún lugar y que tiene en el PP su magistral ejemplo: el servilismo rastrero. En cambio hay otras elementales que consisten en alertar a los ciudadanos de la Nación cuando un enemigo invade la Patria. Justamente aquí es cuando el PP sabe hacer su trabajo musical y repetitivo: permanece como un figurón del paisaje y a veces toca una flauta o tararea un canto de sirena.

Como los ciudadanos conscientes saben, estos del PP son aliados de los neonazis del PSOE, son de la misma estirpe y también tienen montadas sus tiendas en toda España con la misma mercancía averiada que tiene colapsada a la Nación Pero ZP lo tiene cada día peor, no sólo porque el PP se ve “obligado” a denunciar con la boca pequeña los grotescos embustes del Masón, lo que despierta a más y más ciudadanos cada día más pobres pero hartos de la “magia” de ZP, también porque los poderosos perciben ya que todo esto tiene muy mala pinta para sus intereses, y en consecuencia tienen que mover ficha de forma menos “educada” que hasta la fecha. El espectáculo que dan unos y otros a los ojos del mundo es sencillamente dantesco.

El interés último de la burguesía no es político, sino la dominación social de su clase. Hemos llegado al punto de no retorno donde la Nación y su comitiva civilizatoria deja de tener sentido allí donde ese dominio puede hacerse sin necesidad del marco Nacional. A España y a los españoles les ha tocado este “experimento” de los poderosos, pero a la vez les da la oportunidad de arrojarlos como papel inservible y demostrar al mundo que la Historia no ha hecho más que empezar. En ello estamos.

viernes, 5 de septiembre de 2008

El nuevo Nazismo está a la vista.

El Totalitarismo de Hitler era tan nacional como el de Stalin, pero en España se ha presentado un nuevo NAZISMO que es A-Nacional por sus objetivos Anti-Nacional por su lucha contra España y los españoles, y Contra-Nacional porque aspira a la “bondad” universal dejando al individuo “libre” de Naciones. Eso son los hechos por mucho que ZP pretenda seguir engañándonos con sus gritos de hincha como un vulgar Judas.

Tampoco este neonazismo es “internacional”, porque tiene en nuestra Patria sus más acendrados rasgos, facilitados además por nuestro deficiente desarrollo en la formación del Estado Nacional que ha hecho brotar en el solar hispano-o no se han extinguido con suficiencia- estas castas regionales con epicentro en la Moncloa, mezcla de reminiscencias y excrecencias históricas que denominamos NEONAZIS, a falta de mejor vocablo. Pero si que este haz de nuevos caciques, al mejor estilo del tradicionalismo hispano inveterado, utiliza métodos mundiales con altura de recursos, medios, tecnologías y métodos. Por otra parte el Derecho Internacional se ha desentendido del asunto español, tal y como interesa a los posibles benefactores de nuestra ruina y extinción política, sea Francia, Alemania u otros países o grupos de presión mundiales. Todo esto está causado también por la globalización, - particularmente en su acepción sinónima de dominio mundial de las multinacionales-, término que introduce la creciente internacionalización de las actividades humanas y su mutua y mundial interdependencia.

La siniestras políticas de estos malhechores, - y la inaplicación de aquellas a las que les obliga el cargo- , éstas del aborto, la eutanasia, la educación, la sanidad, la inmigración, la economía, la religión -y la nueva religión buenista-, las lenguas, las banderas…. que estos nuevos nazis del Estado persisten en desenvolver ("que se consiga el efecto sin que se note el cuidado"), las desarrollan mejor con sigilo que con ostentación, excepto en casos en que su propaganda sea benéfica a los de su bando en el entramado español. En general prefieren el cinismo y la mentira cuando conectan con la población, aunque a veces se les escapa alguna alegría e incluso orgullo, -¡¡la vida es de color coño!!- por el macabro plan social que van imponiendo ilegalmente en España.

Si bien no reúnen suficientes requisitos ni ellos como “capitanes”, ni las condiciones en general en las que operan y por consiguiente el triunfo les está vedado, si que están poniendo sobre el tapete tanto la cuestión del régimen como la del sistema, en una especie de cabriola de la Historia, que ha tenido a bien montar en nuestro país su laboratorio temporal. La “inconsciencia” de los protagonistas en este asunto unida al delirio ensoñador que sostienen, les impide contemplar con sosiego que el marco histórico, político, social y económico, la vida en suma, está contra ellos, cosa que llevan con cierta soltura de momento, porque no tienen contradictores en las instituciones públicas.

De ahí que sea necesario el recambio de todas ellas empezando por la Monarquía, y de ahí también que la insolencia que a veces muestran hacia la Nación, sólo esté sustentada por la "neoreligión" que han logrado difundir socialmente, deviniendo todo ello a la luz de las circunstancias, en pura fachada , en un basto y grotesco farol, en una infame parodia. Este plan delirante que pretende convertir en ganado sumiso y auto-reprimido a millones de personas, tiene el mismo futuro con los españoles que el “dulce designio” de Napoleón Bonaparte.

La Nación no es sólo un vocablo, ni algo “discutido y discutible”, la Nación es una realidad histórico-planetaria, es una obra a veces de milenios y en general de siglos, que tiene su huella en todos y cada uno de sus actuales componentes humanos, materiales, espirituales, temporales e incluso geográfico y climático. Oponer a esta colosal escultura de la Patria proyectos “nacionalistas” o multitud de nuevos “derechos” surgidos de la chistera de estos aprendices de brujo, como también un vago “cosmopolitismo” , un etéreo “eco-pacifismo”, un quimérico “hedonismo” o piadosos deseos de “bondad” y de “paz universal”, además de parecer homilías de budistas antiguos, supone la obvia carencia de arsenal “ideológico-político” que sufren estos mal nacidos políticos, especialmente en una tesitura económica de profundo perjuicio para la sociedad. Todo lo contrario que la ciudadanía española, equipada con todo lujo de pertrechos para la batalla, sean banderas, himnos, discursos, consignas…; incluido lo más importante: la perentoria necesidad de acabar con el régimen para no colapsar a España desde el punto de vista del funcionamiento moderno de una sociedad.

La Unidad Nacional Ciudadana se iniciará y consolidará políticamente muy pronto, los españoles comprenderán oportunamente que la Nación necesita con urgencia Ley, Orden y Civilización. Y por supuesto la instauración de la República Ciudadana como aperitivo inmediato.

Ives N. Casado
I.R.E.

martes, 12 de agosto de 2008

La cosa está que arde

Los acontecimientos político-sociales en España se han precipitado de tal modo que se han corregido y perfeccionado las explicaciones “tradicionales” de los mismos en función de las observaciones y subsecuentes confirmaciones. Hemos llegado a poner en cuestión el Estado Español después de que los problemas hayan desvelado que es en esa Institución donde está el núcleo y origen de los mismos; después de confirmar que las Castas Regionales se han adueñado del Estado, después de certificar que todos los partidos políticos son uno solo con distintas caras y nombres, y después de comprobar que la Monarquía es cómplice de nuestra deriva.

Desde el punto de vista teórico, se ha desechado todo concepto o prejuicio que no se corresponda con la realidad de los hechos, como las derechas/izquierdas, liberalismo/conservadurismo, federalismo/nacionalismo, no-nacionalismo/socialismo, etc.; también la contemplación de la realidad a través del prisma de los partidos políticos cuya evolución ha desembocado en la existencia de un equipo único con variantes folklóricas, pero unidos indisolublemente en la lucha contra la Constitución y la Nación de Ciudadanos, así como declarados parásitos extractores todos ellos del vigor y la riqueza nacional.

Todo ese bagaje confuso y distorsionador ha sido arrojado por la borda del pensamiento racional cuando se ha ido verificando que la explicación de cuanto ocurre obedece a unos intereses dominantes, determinados por la aparición de castas locales en las autonomías al modo de neocaciques anclados en el dominio de su finca local. Esos intereses corresponden a unos clanes socio-políticos regionales sin adscripciones ideológicas ni partidarias aunque las reclamen para sí, como también coinciden con la casta “central”, componente también del aparato del Estado donde anidan “separatistas” españoles interesados en la destrucción Nacional impelidos por sus propios intereses egoístas.

Todos los partidos oficiales, todos los políticos y todas las instituciones estatales, forman un haz de intereses y fuerzas enemigas de la Nación y sus ciudadanos , llámense como se llamen y díganse lo que se digan, y en consecuencia la contradicción fundamental está establecida entre esos ciudadanos y el instrumento estatal usado por la conjunción de castas que los ataca. Esta situación debe nombrarse de la forma más real y sencilla posible, sin introducir factores o nombres que la distorsionan o falsifican. El pueblo se defiende de la Casta política, los ciudadanos resisten el ataque del régimen, etc. Los argumentos políticos, jurídicos, económicos e incluso éticos para una sublevación popular contra el poder político actual, ya se manejan con suficiencia por los elementos avanzados del pueblo español.

Este escenario no admite dudas en su exposición general, pero carece de una realidad ostensible: la ausencia de organizaciones y elementos políticos que puedan expresar el interés de los españoles. Tales factores aparecerán indefectiblemente sin que pueda preverse la forma, los sitios o sectores que los manifiesten y concreten. En estas situaciones, la presión de la sociedad para la reclamación de sus derechos o las protestas por sus condiciones de vida nacional, puede manifestarse en formas y tiempos imprevisibles, como ya lo ha hecho someramente con cuestiones deportivas, antiterroristas u otras.

Teniendo en cuenta que los mecanismos democráticos previstos oficialmente están desafectados, la defensa de la Nación tomará cuerpo allí donde se hayan plantado antecedentes, como diversos grupos políticos desconocidos por ahora, si son capaces de “conectarse” al proceso; o Juntas Republicanas provinciales en formación y de momento voluntariosas. Bien estas formaciones, bien otras por aparecer o descubrir, podrían encarnarse y dar homogeneidad a la lucha, pero de momento será “sin cuartel” en el doble sentido de no tener uno o varios “centros” de operaciones, y en el de no dar tregua porque el enemigo no descansa.

Una posibilidad muy real, es que en el encadenamiento de hostilidades nos invada el caos y el desconcierto extremo, y esa sería una situación donde elementos de la actual Casta, tomarían la iniciativa -si el movimiento ciudadano no ha cuajado políticamente-, para “encauzar” de acuerdo a sus intereses, el movimiento de protesta. Incluso podrían ser peticionarios de la República. Esa coyuntura, de producirse, se asemejaría a la época de la transición, pero entonces la “alternancia” en el cambio de régimen, contó con "buenos" gestores contrarios al franquismo en apariencia y con suficiente "prestigio" social para conseguirlo. Ahora no es sólo la carencia de esos “equipos” políticos con “autoridad”, es que el trabajo que vendrían a hacer -restaurar la democracia, los derechos, la educación, etc.- estaría ligado al desmantelamiento de sus propias estructuras, leyes e inercias, lo que significa que deberían negarse a sí mismos y a sus pretensiones. Y si bien en una primera fase podrían tener cierta audiencia, a medio plazo también serían puestos en la picota.

jueves, 31 de julio de 2008

Nueva casa para la nueva lucha

Durante un siglo determinadas condiciones socio-políticas han mantenido con vida la “clásica” teoría política, incluido eso de “izquierda-derecha”, y a pesar de su discutible validez científica, ha permanecido como teoría política dominante o por lo menos hegemónica. Al acabarse la realidad mundial de la que esa ideología venía a dar noticia y explicación, su caída ha sido estrepitosa particularmente en España, donde por razones explicables ha sido fulminante. Tanto, que en unos años ha debido erigirse con prisas una “nueva teoría” ante la necesidad de dar respuestas válidas a sus acontecimientos políticos, y la invalidez total de la "clasica" para dar cuenta de los mismos.

Hoy se pude decir de manera retórica, ¿es de izquierdas o de derechas la crisis económica? ¿Es la China de izquierdas o de derechas, de qué lado es la Nación Española, de cual su Estado, de qué su lucha patriótica; y su bandera e himno, son los nacionalistas de izquierdas o de derechas, y las castas regionales?, etc. Un precursor ejemplo lo tenemos en el nazismo o el stalinismo difíciles de ubicar de esa forma y fenómenos “pasajeros” ambos, a los que se opusieron tanto las izquierdas como las derechas mundiales, difíciles hoy de ver como cosas diferentes.

Quiere decirse que se hizo necesario emprender la tarea de producir un cuerpo de pensamiento que diera explicación a lo que ocurría en la realidad hispana, -tarea inacabada pero con suficientes cimientos y vigencia-, desechando lo que esa realidad ya no admitía como respuesta satisfactoria a su nueva presentación. Surgió así el concepto de “transversal” de infausto sonido y poca audiencia entre los “pensadores”, pero de paulatina implantación y práctica esencial en las movilizaciones sociales. También el de las “castas”, de absoluto y consagrado arraigo, así como se ha recuperado “tradición” acudiendo a los conceptos de patriotismo, españolismo u otros como los símbolos nacionales, todos ellos de impensable introducción -e incluso pronunciación- tan sólo hace un lustro, pero completamente verificados en la actualidad y asumidos socialmente como útiles vigentes, operativos e imprescindibles.

Es natural por tanto que los intelectuales “tradicionales”, -al margen de sus intenciones o intereses particulares- estén mudos y sumidos en la perplejidad para dar unas respuestas que su formación personal o sus coordenadas de referencias no tienen registradas entre sus pertrechos; semejan trenes que se han quedado sin las vías por los que discurrrir. Ante lo nuevo, es necesario armarse con esquemas nuevos y desechar los inservibles. Aquí se insertan los nombres de aquellos que iniciaron la aventura de Ciudadanos y que en su recorrido se apearon porque no sabían por donde andaban. Igual ocurre con la “teoría” de UPD, por llamar algo a lo que producen intelectualmente esas tres letras de anuncio, y asimismo con la producción en general de los partidos políticos españoles, que no puede verse más que como justificación de ladrones y reos sin atrapar.

Es comprensible por tanto que aquellos que trataron -o aún tratan- de mantener postulados derribados por la vida pública, como por ejemplo en el seno de Ciudadanos donde la bandera nacional era tabú o el no-nacionalismo buscó erigirse en religión, estén en la actualidad desaparecidos como desaparecido está en la conciencia nacional española ese pensamiento tetrapléjico y acabado.

Sin lugar a dudas la nueva teoría ha necesitado aprovechar materiales del derribo, pero ha logrado construir una sólida casa donde día a día se acogen más y más españoles preparando la victoria definitiva sobre sus opresores. Y los demás, permanecen olvidados en los restos de su derruido edificio.

Severino Miranda

lunes, 28 de julio de 2008

The real man in the real place, o las cosas en su sitio.

Hay muchos ciudadanos que se sienten frustrados porque además del “fracaso” y la decepción que han supuesto las experiencias de Ciudadanos y de UPD, sienten que han perdido o pueden perder a los “amigos” particulares que han encontrado en esas experiencias. Desde el punto de vista político eso proviene de una “ilusión” doble, recíproca, proporcional y paralela. De una parte la ilusión, la inexperiencia, y el deseo, produjo una imagen idílica y sencilla, capaz de arreglar los problemas políticos aparecidos en España. De otra parte se han producido conocimientos mutuos de personas, nuevos “compañeros partidarios”, de contacto personal, de amistad.

Ha sido la falta de “nivel” general, la ausencia de conciencia y de claridad política, el desconocimiento en esas actividades especializadas, el que ha producido y aún produce esa frustración y decepción en las personas que han participado en estos primeros balbuceos públicos.. Por otra parte una carencia social naturabilísima; los ciudadanos pagan a unos tipos que se encargan –en nuestro caso que se CARGAN- de los trabajos políticos y no tiene porqué estar al corriente de esos asuntos en los tiempos “normales”.

Pero una vez que los ciudadanos iniciaron su intromisión en la arena política, ha sido realmente asombroso, aunque no lo parezca, que en sólo un par de años esos ciudadanos “analfabetos políticos” contados por cientos de miles, hayan sido capaces de tanta energía, movilización, organización e inteligencia. (Sin lugar a dudas entre los españoles habita el GENIO NACIONAL, se presiente y barrunta, se transmite y expresa, se enfada y grita). La contaminación enemiga en la cúpula del extinto o despojo Ciudadanos, fue captada, denunciada, neutralizada y derrotada, en tan sólo unos meses. Se empezó a principios del 2007 y en ese verano la bisoña herramienta ya estaba enterrada. La descomposición de lo que no ha sido sino un montaje electoral, UPD, empezó hace meses y ya va camino del descanso definitivo junto al grupo de Carreras, sus amigotes.

La escuela ha acompañado a ese trabajo político por parte de los avanzados pero novatos ciudadanos españoles, pues se han producido enseñanzas, experiencias, conocimientos, junto a la criba de personas con capacidad para futuros combates; y también se ha confundido la amistad con la política, dificultando en determinados casos decisiones políticas “puras” por mor del qué pensará mi “nuevo” amigo o el qué dirán de mi los “superiores”. Desde el punto de vista político eso no tiene importancia, es un tributo inherente a la adquisición de una mayor sabiduría; y desde el personal tampoco, porque el tiempo y la política se encargan de ponerlo todo en el sitio correspondiente. Así se viene verificando.

¡¡¡ Honor al ciudadano político español desconocido!!!

sábado, 26 de julio de 2008

La Conciencia Política

España ha superado la apatía por su Nación con una mayor toma de conciencia nacional por parte de los españoles manifestada ultimamente en numerosas ocasiones mediante asuntos como la lengua, la bandera, el himno, los eventos deportivos o concentraciones opuestas a la banda terrorista ETA y la política contra-terrorista. La evidente existencia de la Nación española, secuestrada por el franquismo y ocultada durante decenios por gobernantes, virreyes, ideólogos y comentaristas traidores, ha sido paulatinamente asumida por la opinión pública; no sólo por su existencia centenaria impresa en los genes nacionales de la experiencia histórica, también como imparable resultado ante una situación plena de nacioncillas emergentes y su cortejo de perjuicios, delitos, molestias, escarnios o dificultades irracionales a toda la sociedad, que no dejan otra opción político-social sino la Reconstrucción Estatal Española como única salida nacional.

Ha llegado el turno de la Conciencia Política que debe sumarse a la conciencia nacional recién recuperada. La conciencia política supone una profundización reflexiva acerca de nuestros problemas y cómo resolverlos, una suficiente aprehensión por parte del intelecto de nuestra situación real, extrema, empeorable; revolucionaria en suma. Esa conciencia posee la comprensión individual y el convencimiento social, de estar gobernados por unos enemigos a los que es imposible derrocar mediante la farsa democrática que sufrimos o por medio de unas elecciones falsificadas e inútiles. Esa conciencia está convencida de ver a los partidos políticos oficiales atacando a la Nación y a la sociedad española; esa conciencia conoce, comprueba y sufre, que la actual política nacional es un espectáculo bochornoso para el mundo, indigno, infame, traidor, falso. La conciencia política española ve diariamente la desfachatez, la bellaquería, la arrogancia, el avasallamiento, la insolencia, el atrevimiento, la provocación o el insulto a los ciudadanos españoles, con lo que todos los políticos mienten insistente, reiterada y miserablemente. Y con ellos todo el aparato del Estado, como la Justicia o los Ministerios, convertido en marioneta de sus mezquinos intereses.

Este régimen está potencial e históricamente muerto y la conciencia política española lo reconoce y lo admite con total naturalidad y pesadumnbre. La gobernación pública en España está en manos de unos ineptos, ladrones, traidores y psicópatas; viven completamente al margen de los intereses ciudadanos, despegados del suelo habitan su Paraíso particular. Son en definitiva y en resumen, unos iluminados que defienden fanáticamente sus lujosas vidas por muy grande y ampuloso que sea el delirio justificador de sus delitos. España también pasará a la Historia por haber generado una epidemia nacional de grotesscos Calígulas.

La actualidad desprende la necesidad de expulsar a este Estado enemigo para construir otro fiel a la Nación, y esa labor se realizará mediante movilizaciones populares. Cuanto antes lo hagamos mejor para todos porque menos problemas habrán surgido. Derrocar al Jefe del Estado, cúspide política del poder en España, es el objetivo último de esas movilizaciones. El nuevo régimen no puede ser otro que una República, mas no la continuación de la II, será la primera de los Ciudadanos Españoles, con su bandera rojigualda y su Himno o Marcha Republicana.

La lucha Republicana de los españoles, debe contar con instrumentos políticos adecuados. Los españoles no tienen suficientes estructuras políticas para defender sus propiedades -económicas, sociales, políticas o nacionales- de este ataque” inesperado” por parte de la casta gobernante, que reúne y contiene a todas las castas, partidos, autonomías… fundidos en un solo Enemigo Nacional. Por consiguiente se deberán crear esos organismos inmediatamente ora por iniciativas concretas, ora por generación espontánea, o por ambas cosas a la vez. Serán unas estructuras políticas nuevas que podrán llamarse Juntas provinciales, una forma sencilla y con tradición para organizarse.


No se trata de ideologías, de pareceres u opiniones, lo que se afirma es una sencilla visión de la realidad, la situación nacional pura y dura, la tozudez de los hechos, la constante experiencia práctica y sus catastróficas consecuencias, y la forma más directa y urgente de la Defensa Nacional a la invasión de estos neonazis. Y todo eso no podemos nombrarlo con precisión ni con los nombres del pasado porque la situación española tiene ribetes nuevos, tanto nacional como mundialmente. Es la conciencia política de estos hechos más que la de sus confusos letreros, la que salvará a la Nación Española y a sus habitantes.


Ver también: La conciencia Nacional, Agosto de 2006.
http://marcapola123.blogspot.com/2006/08/la-conciencia-nacional.html

domingo, 20 de julio de 2008

La Monarquía Española es Kaput.

El Rey Juan Carlos no es sólo una persona, ni siquiera es lo más importante en su figura política.
En cuanto a su cargo, rango y Jefatura, es una especie de muñeco manejado por intereses enemigos de los españoles. Afortunadamente cada vez hay más ciudadanos que así lo ven porque experiencia y acontecimientos así lo han ido mostrando. Los gobernantes españoles y la llamada oposición, - traidora y sinvergüenzas sin escrúpulos al estilo monclovino-, además de embusteros patológicos, ejercen de neonazis aniquiladores del Estado, de la Nación y de la gente; son confesos delincuentes políticos, vividores burúcratas, satrapillas que hoy tiranizan al país. Y están en todos los partidos políticos.

No se puede reflexionar DENTRO de un inexistente marco político en España; la Nación española no existe políticamente; la han destruido por completo: no hay Justicia, no hay Derechos, no hay Igualdad, no hay Libertad. Lo que hacen los políticos actualmente en España, es representar una trágica comedia, nada más que eso. Y el poderoso mundo de los poderosos mira para otra parte.

La Brigada de Intervención Rápida montada por ZP, es una unidad ANTIMOTINES, y en el Ejército acaban de poner a un siervo de la Moncloa. Tienen un delirio y lo llevarán hasta el final, pero ni el Ejército siquiera -poca cosa ahora mismo- podrá con el resto de Fuerzas Armadas Españolas y mucho menos con los millones de nacionales que echaremos a estos enemigos de la Patria, pase lo que pase, de la Patria. La Victoria ciudadana tiene mucho más fundamento y fuerza que la misera "confianza" de ZP de que les saldrán "bien las cosas": craso error que muy pronto se verá en todo su esplendor.

Y el Rey Joan Carles I -o Jon Karlos I- es el objetivo a batir por ser el Jefe de un Estado corrupto, golpista, ilegal, Traidor y asesinos o cómplices del 11-M. ; la Monaquía y su régimen forman una especie INVASORA en nuestra Nación.

Sabemos lo que son, quienes son, lo que quieren, pero no tienen pertrechos para llegar a ninguna parte. Y aunque se están preparando saben de su escaso arsenal, por eso andan buscando para el Monarca asilo político o jubiloso.