lunes, 6 de octubre de 2008

El capitalismo es un agujero negro.

El triunfo del capitalismo entrañaba su fracaso y destrucción, como ya advirtiera Carlos Marx (Tréveris, Prusia, 5 de mayo de 1818 – Londres, 14 de marzo de 1883); lo expresó diciendo que el capitalismo engendraba a sus sepultureros. Es lo que el mundo actual contempla con sus propios ojos en un proceso irreversible de paralización productiva que incita y obliga a la humanidad a buscar soluciones históricas durante un periodo de tiempo y de guerras desconcertante y caótico.

El tétrico y secular pronóstico contemplado con un telescopio de alta calidad, ha precisado de la mayor época productiva de la historia y también de su más profunda”victoria” ideológica sobre las sociedades, llevando ese éxito hasta sus últimas consecuencias para moldear al ciudadano medio a imagen y semejanza del prototipo burgués allí en las naciones donde el capitalismo ha imperado durante más tiempo y con mejores resultados y estabilidad social ha reinado.

Ha formado a ese ciudadano en principios y valores fundadores del capitalismo que él mismo ha teorizado, justificado, puesto en práctica con ahínco y difundido contumaz e insistentemente, y ha conseguido que ese ciudadano reaccione como un solo hombre igual que el Amo al que sirve y sus ejemplos particulares. El arrodillamiento de Paulsen o la incitación del gobierno español a perdonar delitos si afloran los billetes de 500 euros, pasarán a la historia como hitos de desesperación, impotencia o depravación empleada para domeñar al monstruo del actual modo productivo y padre de un Leviatán creado por la burguesía mundial.

Pero las consecuencias de todos esos "egoísmos" particulares retirando dinero de las entidades financieras, acto reflejo de "libertad individual” obligado colectivamente por un mismo afán, concepción del mundo y filosofía, es que la vigente consigna lanzada por los dirigentes mundiales “sálvese el que pueda” ha abierto una brecha mortal e irreparable en el casco del “progreso” capitalista.

No ha hecho falta que ningún partido político ni cualquier otra organización haya promovido nada, pero se ha realizado una “huelga general mundial”, un acto masivo sin orden previa, una retirada de fondos indispensables para el alimento de la maquinaria económica de manera sincronizada y promovida por las víctimas a las que sus verdugos habían educado “adecuadamente”. La población de los países más ricos ha entendido “espontáneamente” que debía retirar el dinero de un sistema económico que no garantiza nada y menos aún su individual potencia adquisistiva convertida en moneda. La tan cacareada “libertad individual” ha devenido en necesidad colectiva esclavizando “individualmente” a sus protagonistas. El capitalismo ha sido también un “triunfo” en la implantación de las precauciones monetarias y ha organizado su propia muerte sin desearlo.

Los propios capitalistas muestran que han alcanzado el grado de “gestores” con el rango de “funcionarios” dentro de un sistema que ni ellos mismos han podido manejar, del mismo modo que han convertido a sus víctimas tratadas como mercancía, en espectadores inertes del proceso hasta que han visto el peligro del desplome y empiezan a sufrir sus tremendas calamidades.

Puede decirse que el capitalismo se ha engullido a sí mismo por el sumidero que ha creado su actividad y predominio, impulsado por la mercantilización de todo cuanto en la vida exista. Su propia naturaleza depredadora llevada a límites extremos de últimas consecuencias, alcanza a su propio Ser en un paroxismo devorador ilimitado, indiscriminador e infinito: no se compadece ni de sí mismo. Ha sido un ejercicio de autofagia descomunal, una muy “educada” manera de canibalismo suicida, un ejemplo de eutanasia involuntaria pero muy radical y efectiva. Y todo sin programa político de sus adversarios.

Ante este desolador panorama, todos los capítulos del ideario capitalista han sucumbido junto a los falsos dioses de la propiedad privada, el libre mercado, derecha e izquierda y sus matizaciones, el no-nacionalismo e incluso la “libertad individual” que ha resultado no ser libertad ni individual. Los ciudadanos nacionales por todo el mundo buscarán a otros “capitalistas” mejores que es decir a nuevos comandantes políticos de su especie, seleccionando entre millones a los miles mejores y más sabios, los más valientes, decididos y capaces.

El Manifiesto Comunista tiene visos de convertirse obligatoriamente en es el best seller de la temporada, pues como reza el Manifiesto de la Especie Humana por completar:

“Un fantasma recorre el mundo: el hundimiento del sistema capitalista. Todas las fuerzas decrépitas del planeta están asustadas, desunidas y enfrentadas entre sí frente a su monstruosa y desbocada obra.”

viernes, 3 de octubre de 2008

La Tigresa de papel

Rosa Díez, la gran esperanza blanca de los pocos constitucionalistas que quedan es España, se muestra estupefacta por la situación política en sus declaraciones de hoy a LD; sus comentarios habrán producido bastante sufrimiento a sus seguidores al oír o leer las palabras de su diosa menguante y diputada de una peña electoral conocida por UP y D. Es la misma sensación que confirma hoy más de media España y que precede a la otra media que abandona por momentos el letargo del conformismo político.

Dentro del estupor y la rabia que expende a diario la Casta política española a la inmensa mayoría de los españoles, la señora ex-militante del PSOE ha entrado en la etapa del “¿pero qué pasa aquí?”, una variante de las actitudes de los que abandonan la política española sin pegar ni un solo tiro, como Zaplana, Acebes o María San Gil, todos haciendo mutis por el foro con su particular estilo; o como la del Sr. Vidal Cuadras, también gran esperanza de la derechona que ha incurrido en la “desesperación” antes de quitarse cobardemente del medio.

El propio hecho de que RD se sorprenda de cuanto ocurre en el país, es motivo añadido para asombrarse otra vez de la colosal estafa histórica que los políticos españoles están cometiendo contra su Nación. Los dirigentes políticos oficiales se ven impelidos a ubicarse en una de las dos trincheras imprevistas pero visibles e inevitables: la Casta política a un lado y al otro los españoles, porque el paroxismo de la guerra verbal se pudre a ojos vista, abriendo el camino cada vez con más fuerza y determinación a hostilidades más graves y de mayores consecuencias nacionales.

En esta tesitura de posicionamiento “militar” urgente donde se han venido retratando anteriores líderes, es cuando la líder ilusionista de los ilusos trata de quedar bien con unos y con otros, pero mostrando en su cada vez más inútiles intervenciones la falta de entidad, de protagonismo público y el molesto estorbo cuando no complicidad que supone para la despejada visión de los ejércitos. La Señora que Salió del frío para meterse en el lío, plasma su impotencia e inconsecuencia cuando repite a todo el mundo lo que ese mundo sabe desde hace mucho, que “el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero "no hace todo lo que podría hacer" “, noticia tardía, falsa y conocidísima hasta en el más recóndito rincón nacional o de las antípodas, porque ZP lleva haciendo desde hace mucho “lo que debe hacer” para la implacable y sistemática destrucción de España propinando de paso un severo perjuicio a sus nacionales. Lo que los políticos más protestones consideran un "error" de ZP, es todo un acierto bélico táctico y estratégico del presidente más perturbado que haya tenido España en sus siglos de existencia. Rosa no puede ser tan ignorante, es que no le interesa verlo por mor de la "decencia" y "bondad" políticas inherentes al centro-izquierda; ya se sabe, los "moderados".

¿Cuánto tiempo hace que sabemos que ZP miente bochornosamente para aceptar "ingenuamente" que “El discurso es impecable desde la perspectiva de la derrota de ETA, es el discurso por el que a mí me llamaban traidora en la pasada legislatura", o que a Chaos "La Justicia española y las fuerzas de seguridad tenían la obligación de haber mantenido controlado este ciudadano", si es el Estado quién lo ha esconbdido? Suficiente para que Doña Rosa no nos venga ahora desde su atalaya de “Salvación” como una vulgar cronista a preguntarnos: "¿Qué pasa entonces?" y para advertirnos que estamos en una “una situación "mala para el país”.

La diputada Díez cobrará de inmediato el aspecto del vidrio porque es imposible ser más invisible a los ojos de aquellos que llevan en sus pupilas herramientas de guerra y a sus enemigos los que barruntan ruidos de sables. Y es que estaba cantado: ¿qué hace una chica como tú en un nido de ladrones que tiene en la puerta leones?. Convertirse inevitablemente en ladrona.

lunes, 29 de septiembre de 2008

El Régimen Monárquico delenda est.

Entre quedarse en casa e ir al asalto de la Generalitat, media un espacio de tiempo y una adquisición paulatina en la conciencia social. En esas coordenadas se ha enmarcado la manifestación de ayer.

Pero dicho problema ya no está planteado en esos términos, se ha trasladado al Palacio de la Moncloa y a la Zarzuela, porque es el régimen monárquico el origen de nuestros males y quién está de sobras en la Nación Española. No quiere decirse que esta nueva formulación del asunto esté por ahora en las cabezas del suficiente número de personas, sino que la toma de esa conciencia ha desbancado al antiguo esquema de todos aquellos que pretendían arreglar los problemas de los catalanes dentro de la Autonomía. Este planteamiento hace tiempo que pasó a mejor vida y los problemas de Cataluña, junto a todos los demás problemas nacionales, han subido de rango y se han plantado en toda la Nación, exigiendo la abolición de la Monarquía, se han convertido en “el Problema” de España

De ahí la “frialdad” con que se ha analizado la marcha desde Urquinaona, de ahí las simplerías dichas por sus organizadores, de ahí la escasa asistencia, como también de ese hecho la ambivalencia de su resultado. Ha sido un triunfo de los ciudadanos porque han podido enseñar su resistencia y oposición a los opresores, pero ha sido un fracaso de sus organizadores que no han podido retener dentro de sus soflamas estériles y añejas el verdadero contenido de la manifestación.

Cuando se ha expresado el “pueblo” mediante consignas o parlamentos, han dado una medida real de las cosas, pero cuando lo han hecho los llamadores de la marcha como el escritor Arcadi Espada, no han podido ocultar su miseria política, su falta de realismo y su fracasado intento por constreñir el insuficiente movimiento ciudadano actual a sus delirios idealistas cuando no al enmascaramiento engañoso y abierto de la situación.

El presidente del fantasmagórico partido de C’s, Albert Ribera, ha dejado una muestra de la incapacidad y el cinismo derrotista de todos los ayudantes gubernamentales disfrazados de amigos, cuando ha declarado que en tiempos de Franco luchaban por el idioma catalán o vasco, y que ahora hacen “lo mismo” luchando por el bilingüísmo. Eso es un atropello a los intereses de los ciudadanos españoles aunque vivan en Cataluña, un lenguaje sumiso y venenoso, un retorno tramposo al pasado donde se originó este fracasado partido, otro nuevo intento de confundir a los ciudadanos y finalmente y a pesar de todo, un sometimiento en toda regla al movimiento de resistencia popular que ya no se deja manipular tan alegremente como antes y al que no le cuesta tanto trabajo reunirse. .

No ha sido bien recibida esta manifestación por los caciques del cortijo catalán, al fin y al cabo los “jornaleros” se les rebelan aunque hayan sido solamente unos miles. La manifestación ha servido para indicar el camino a otros miles de españoles que serán millones en breve por toda España, como ya se ha visto en otras ocasiones portando además la bandera Roja y Gualda; ha sido un hito jalonando el camino de la lucha, una señal indicadora de que el fuego existe y de que acabará arrasando a los causantes de tanto daño social en nuestra Patria.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Se acerca la hora de la verdad.

La confusión española es notoria por doquier, no en vano hace solamente unos años teníamos una situación normal que databa desde la muerte del último Dictador. Sin embargo hoy es innegable que nos encaminamos a una guerra civil casi de inmediato aunque tendrá sus fases,  porque es hacia ese destino como meta  lo que ha venido sucediendo y mostrando con creciente claridad para la comprensión social.

La fórmula de esta encrucijada no deja lugar a dudas: una sociedad que se desprende de   resortes modernos, civilizados y  legales para su funcionamiento, es una Nación  abocada a dirimir sus litigios por medio de la fuerza.  Cuando además la palestra presenta a dos contendientes principales, ciudadanos y gobernantes, la lucha cobrará formas revolucionarias que proclamará un vencedor. Es este estado de sitio es ridículo cuando menos  aspirar a proclamar leyes como hacen algunos políticos, cuando éstas no tienen valedores que las hagan aplicar consecuente y eficazmente como se ve a diario. El juez sin policía es una figura de porcelana en la despensa.

Es muy natural que en el escaso tiempo que los ciudadanos llevan hablando de estas cosas les cueste trabajo entenderlas debidamente, ni siquiera por un número suficiente de personas capaces de influir en muchas más,  aunque el tejido nacional  en su conjunto está entendiendo el paisaje. Justo en este otro aspecto reside también la explicación de los fracasados partidos Ciudadanos y Upd, cuando han pretendido arreglar las cosas políticas pero desde “dentro” del régimen político vigente. La realidad no acepta esas soluciones y las escupe. El inicio del desenlace impedirá que las tensiones canalicen políticamente y en consecuencia el comienzo de hostilidades estará presidido por el desconcierto, el caos y una confusión aún mayor. 

La actual monarquía usurpa el trono del Estado porque está literalmente en pie de guerra contra la Nación y sus ciudadanos; no ostenta legalidad histórico-político-jurídica por la abolición constitucional de facto. Pero también porque los españoles todavía no han entendido con suficiencia la hecatombe de su país,  están asombrados  y  aún no han iniciado una contraofensiva con sus correspondientes organizaciones por crear. Esta es una situación sumamente inestable y provisional que estallará muy pronto. Los intentos de montar Juntas Provinciales se verán superados por su aparición espontánea u otras formas de lucha ciudadana. Sea como fuere alea jacta est.

J.A.U.

27-9-08


 

sábado, 20 de septiembre de 2008

EL CAPITALISMO ES UN PELIGRO.


"Senadores y congresistas norteamericanos acusan a Busch de "socialista" o "comunista". (Prensa)

Son los buitres que de momento se han quedado sin sus colosales presas de cocodrilos a precio de saldo, con lo bien que lo tenían si no llega a ser por la "alianza" rescatadora de demócratas y republicanos, de liberales y conservadores, de socialistas y adoradores del "libre mercado". Da igual el liberalismo que el socialismo u otro nombre que se ponga a lo que es puro capitalismo realmente existente; es este sistema el que no funciona porque no puede depender el presente y el futuro de la humanidad de unos jugadores de casino en acertadas palabras de McCain.

El exclusivo y único interés que persigue el sistema capitalista mundial, hegemónico y decrépito, es la codicia privada de grupos o individuos, mientras las leyes que rigen la economía exigen de forma urgente que el único y necesario interés sea el colectivo social-ciudadano planetario.

Es el poder político en el mundo, su inevitable conquista ciudadana y no solo su control, lo que desde ahora también está sobre el tapete. Tanto la colosal Reserva Federal o los mayores bancos nacionales, como el actual Estado Español o el más lejano municipio, obedecen al mismo recorrido, instituciones, partidos políticos, métodos, objetivos…. La casta política catalanista por ejemplo, se ha generado también a escala nacional Española y en todo el planeta, cobrando en el mundo la cara de una clase social parasitaria, asesina y sumamente peligrosa para toda la humanidad: esa que ha traído la ruina con su ruinoso sistema y que ahora, como otras veces, intensificará el belicismo como fórmula para salir del atolladero para salvar su dominio de crímenes y seguir su enorme perjuicio contra los seres humanos.

Esta caída escandalosa y sus terribles repercusiones, se produce por los efectos político-económicos causado por los “vencedores” de la guerra fría, por los paladines de la “democracia” y el “mundo libre”, por los que celebraron la “caída del muro” pensando que su muro no caería nunca, por aquellos que, como ZP o Rajoy, al fin han enseñado su repugnante rostro al mundo entero, por más que quieran diferenciarse entre ellos.

Los ciudadanos del mundo incluidos los españoles, han tenido un siglo para educarse política y democráticamente. La inminente nueva era de revoluciones y guerras volverá a darles la oportunidad de resolver sus problemas mediante un nuevo sistema basado en mejor diseño, más acorde con la razón, el Orden Social y la Justicia, con sus auténticas necesidades y para el beneficio de la totalidad de los seres humanos; un sistema en suma, alejado del mundo de los buitres y otras alimañas.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Intelectuales


Lo que hoy puede observarse en la realidad política española ya fue previsto y predicho hace unos años. Desde entonces los españoles han ido comprendiendo con mayor profundidad y extensión, un enfrentamiento que va agudizándose por la revolución en ciernes. Lo acaecido no es más que lo descrito con anterioridad pero “cargado” de mayor realismo cotidiano y con toques de esperpento in-imaginados, y también en coherencia corresponderá lo por venir al desenvolvimiento del “mecanismo” detectado.

¿Dónde están los intelectuales de la primera hornada para que sigan “ilustrándonos” acerca de los sucesos patrios? En su casa y sin salir, pues en vez de observar la realidad y dotarla de explicación pública, ofrecieron una versión particular de la misma sin analizarla debidamente, pagando con descrédito y desprecio su dejadez o impotencia. Han tenido una función insuficiente cuando menos, sin mentar el daño público causado.

Los intelectuales españoles piensan que una sociedad solo se expresa por sus organismos públicos, sean o no partidos políticos, pero la Nación produce vitalidad por todos sus poros y no necesariamente mediante los cauces oficiales; menos aún cuando esos cauces resultan inútiles, y mucho menos cuando el camino constitucional previsto como solución, se ha erigido en dique frustrante de soluciones políticas o necesidades sociales. (Véase el caso del CGPJ o del T.C. actuando a la orden de la peligrosa casta nacional). Todo el entramado institucional en España constituye hoy un conjunto de resortes en manos de los enemigos de la Patria.*

Precisamente el origen de agudas tensiones como las actuales, proviene de ausentes mecanismos democráticos para que las pulsiones sociales puedan ser canalizadas a su través. Mucho menos pueden ser sofocadas durante más tiempo por unas instituciones compuestas por una ínfima minoría social que en nuestro caso además trata de sostenerse en el poder político agrediendo insensata, impune e ilegalmente a toda la Nación. .

Contemplar la dinámica social a través de partidos políticos es una de las premisas falsas sobre la cual los “pensadores” han construido sus falacias. De ahí que en esta hora decisiva para el curso nacional, los intelectuales no sepan qué decir porque ni siquiera saben qué pensar. La Revolución Española los ha enmudecido y anulado como protagonistas válidos a la hora de la verdad. La Monarquía española está viviendo por encima de sus posibilidades y ningún intelectual del montón -admitiendo su buena fe- tiene cuajo para verlo. Es la hora de consultar al oculista y de cambiar a otro gremio.

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*El caso del País Vasco consiste en una pelea por quién obtendrá el poder político del nuevo Estado regional, si el PNV o el PSE, ahí concluye la comedia. Y el PP está de invitado de piedra a la inauguración.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Civilización o Barbarie

“Ya que hoy, en pleno siglo XX, los nazis se proponen ignorar la historia, la dinámica social y la cultura para referirse a la "raza", ¿por qué no dar un paso más atrás? ¿Acaso la antropología no es parte de la zoología? ¿Quién sabe sí los racistas no irán a buscar las inspiraciones más elevadas para su obra creadora en el reino de los antropoides?”. (León Trostki, 1933)

La caracterización y el correcto etiquetaje de un régimen o de un partido político, hay que hacerla a partir de sus HECHOS, no de lo que dicen esas entidades ni tampoco de su génesis. Con independencia del origen, trayectoria, discursos o programas, lo que señaliza luminosamente a nuestro régimen político y su baluarte actual el PSOE ,  es de modo inequívoco e irrefutable la destrucción de la Nación España en todas las facetas de su vida política, histórica, económica y social,  en sus vises materiales y  espirituales,  y en la difusión de valores, en este caso “contravalores” o valores atávicos.

Desde el punto de vista económico ha facilitado el control internacional y privado a la Nación de nuestros recursos patrios, ha introducido mano de obra extranjera por encima de las necesidades de nuestro mercado laboral, ha dejado a manos de particulares sectores y recursos fundamentales para el país, y hace dejación de decisiones económicas vitales para los españoles que solo obrando deliberadamente pueden explicarse.

Desde el político ha destruido las bases democráticas que pudiéramos haber albergado, ha robado los programas de los nacionalistas y absorbido la utilidad del PP, ha ocupado todo el Estado, ha dado “neoderechos” sin tener competencia para ello, ha dejado en manos regionales decisiones nacionales, ha permitido el acaparamiento de competencias o delegado poderes ilegales a los nuevos caciques de las autonomías, ha permitido la apertura de delegaciones en el extranjero por parte de los virreyes regionales, ha mentido con profusión y por sistema, ha negociado con los terroristas de ETA un “Estado” independiente en nuestro suelo,  y con otros nacionalistas la formación de un  confederalismo de nuevo cuño;  ha destruido la división de poderes constitucionales de forma irreversible, ha convertido a las Cortes  en un carísimo adorno, está bajo sospecha de haber organizado la matanza del 11-M. y el largo etcétera en este apartado como el estatuto catalán, la financiación autonómica o la bilateralidad en las negociaciones acerca del destino de los impuestos nacionales. El régimen monárquico ha traído la presencia de una sola CASTA DE POLITICOS  peleados entre sí por la obtención de los despojos Nacionales de España.

Desde el social ha combatido la “conciencia nacional española”  ha insuflado el viento del egoísmo particularista, el individualismo consumista, la banalidad, la chabacanería y el analfabetismo como “cultura”;  ha despreciado los escasos elementos civilizatorios que habíamos conquistado, ha enardecido el “individualismo liberal” con  el “sálvese quién pueda” primitivo y falso, ha emprendido cruzadas de des-socialización y destrucción de los vínculos afectivos-nacionales;  promueve y practica la eutanasia y el aborto para destruir la vida humana, ha recurrido a la “memoria histórica” de la guerra civil para introducir una división social basada en odios recónditos y ancestrales ya superados por la propia sociedad.

Desde el ideológico ha combatido el cristianismo y a la institución Católica, ha subvertido los valores de la Ilustración y ha revertido su sentido civilizatorio  trocándolo en la burda conducta del bárbaro salvaje  proclamándola neodoctrina dominante; ha usado la “alianza de civilizaciones”  para introducir la “multiculturalidad” a modo de cuña en la cultura judeo-cristiana-occidental -del mismo modo que los nacionalistas catalanes abominan el idioma español con el  “qué bonitas son todas las lenguas” menos el castellano,  cuya dictadura de lengua caalana sufre esa comunidad-,  ha recogido cuantas ideas, delirios, vulgaridades o sofismas ha encontrado o inventado como eso del cambio climático, la paz universal, el “buenismo”, el radicalismo gay y feminista, o el relativismo moral.

 

Todo ese cúmulo de actuaciones ofrece con toda claridad y en un primer plano la DESTRUCCCIÓN NACIONAL de España,  mucho más que una  proposición política concreta como destino para el cuerpo social de España. El actual régimen político español  busca y desea el exterminio físico de la gente, incluido el caos y la guerra. 

No se conoce en la Historia grupos o regímenes con los que poder comparar esta actuación política descubierta como un PLAN sea o no deliberado y empeñado en destruir todo lo que el pasado construyó en la Nación incluyendo sus propios habitantes;  ninguno de anteriores dueños sociales ha obrado en su dominio como un Napoleón sin programa positivo, tal es la conducta de este nuevo Reich. El componente impositivo y de autoritarismo de los fascistas y de los nazis, está siendo acompañado además por un intento de “autorepresión” ciudadana provocado por la difusión machacona de ideología “buenista”, por el acorralamiento de las mentes desde las instituciones o por la letanía opiácea de disfrutar con una “democracia pluralista”. 

Por una parte se puede definir a los componentes del régimen como ENEMIGOS Nacionales incluso desde el punto de vista de una clase dominante y sus partidos políticos,  cuanto más de los ciudadanos españoles; por otra parte lo más parecido a las ideas que ponen en práctica,  más allá del “fascismo” característico de clases medias, autoritarismo, violencia institucional  y desprecio a la legalidad, encuentra en el Nazismo su precursor en actuaciones de cariz “biologista”, justificado aquel en la supuesta raza,  la benignidad de un nuevo orden político-social. Del mismo modo que el racismo catalán ha sustituido la raza por la lengua, el neonazismo español ha sustituido la raza por la especie, por el propio homo sapiens,  al que quiere convertir en un rebaño de somas desprovistos de atributos humanos y ciudadanos de los que la civilización los ha dotado. Es un nazismo más “avanzado”, una “mejora” de su antecesor, un paso más allá de su animalesca concepción política-social. Es un  NEONAZISMO ya aceptado conceptual y popularmente por aquellos que sufren sus consecuencias más extremas. Es la nueva y macabra cara del moribundo CAPITALISMO  que ha labrado en nuestro país su forma más salvaje y su faz más repugnante.

 El stalinismo y el nazismo, paroxismos de autoridad y fuerza bruta,  tenían objetivos nacionales y utilizaban métodos similares en pos de los designios que trataban de obtener para su nación. Toda represión y opresión social debe contar con métodos de eficacia probada con anterioridad y en consecuencia, también para un objetivo como la destrucción nacional de España debe contarse con todo aquel elemento capaz de ser eficazmente utilizado, bien  sea stalinista o capitalista autoritario, o bien cualquier otro útil surgido en la palestra histórico-social que se avenga a ese deseado y delirante fin destructivo, incluyendo una quimérica masonería tratando de hacerse realidad pública. 

 Por eso es “indiferente” desde el punto de vista de la Resistencia Nacional  tratar de ubicar nuestra situación en una determinada línea de derecha/izquierda que en el fondo es a lo que se llega con las caracterizaciones al uso, cuando tal “lateralidad”  dejó de tener sentido no ya en España, sino en un mundo donde se ha estado diluyendo paulatinamente. Esos conceptos tenían un indispensable sentido y utilidad  en una tesitura histórica pasada, ahora tenemos un nuevo escenario surgido de una nueva situación mundial abocada a definir de modo inmediato el eterno problema  de la supervivencia social cuando los dueños de la sociedad actúan contra los intereses generales de modo insoportable. La derecha y la izquierda están en el pasado, el capitalismo depredador y asesino las ha fundido, son una y la misma cosa aunque tengan diferentes nombres y biografías.  

Más que la génesis, discursos o nombres de un movimiento o ideología, la verdadera cuestión a resolver es a qué intereses sirven y qué fines persiguen esos movimientos o ideologías en la actualidad,  y en todos los casos veremos que las ideas originales y los movimientos políticos que las sostenían, han sido cambiadas por el tiempo o el espacio, arribando todos a una sola y única cosa a solucionar con carácter de urgencia: La civilización o la barbarie.